28 puntos de la alero canaria permitieron al conjunto de Maite Méndez lograr una victoria casi definitiva en la lucha por la permanencia ▶ Es el segundo triunfo consecutivo de las verdes.

Toma aire y mira con confianza al objetivo de la permanencia un Arxil que por fin logró encadenar dos victorias consecutivas. No parecía el Azkoitia Azpeitia, con objetivos mucho más ambiciosos, el rival idóneo para mantener la senda positiva, pero la sensación es que, se pusiese quien se pusiese delante, cualquier visitante hubiera hincado la rodilla ante la portentosa actuación de Sara Castro, quien no solamente rozó la treintena de puntos sino también dejó la sensación de ser fiable y letal en los momentos clave.

La jugadora canaria, con la colaboración de un sistema defensivo notable y una nuevamente dominante Forster bajo los aros, fue uno de los pilares del éxito de las pupilas de Maite Méndez, que vencieron 73-67.

El dominio local fue una constante durante prácticamente toda una mañana en la que la constancia visitante se ahogaba en ramalazos de genialidad de un Arxil que, seguramente, de haber mantenido este nivel todo el curso, tendría miras mucho más altas. Fue el inicio del primer cuarto un intercambio de golpes que rozaron lo que parecían turnos de anotación. Fue en los últimos segundos cuando Sara Castro despertó su bestia interior.

Un triple y una recuperación con penetración (17-11) pusieron esa mínima pero clave distancia que, más o menos, se mantendría durante todo el choque.

Ni siquiera el paso por el banquillo calmaría a la alero local, que anotaba su tercer triple coincidiendo con una antideportiva a las visitantes (37-24). No sabía por dónde le caían las bombas inteligentes de Castro un Azkoitia Azpeitia que, sin embargo, no le perdió la cara a la cita, con la esperanza de que en algún momento se le acabara la racha a su verdugo.

Pero cuando los lanzamientos no le entraban, hasta arañaba tres tiros, en pleno éxtasis, para sellar la máxima diferencia de la primera parte (43-29).

La constancia visitante tuvo en el papel de Effa, su referente en la zona, una de las claves, pero también en la aparición, especialmente tras el paso por vestuarios, de una Green que por momentos pareció entrarle a una especie de duelo al sol a Sara Castro. El buen hacer de Forster bajo aros alivió el bajón físico del Arxil (54-44).

La psicológica barrera de los diez puntos debería haber sido suficiente para afrontar un último cuarto en el que, sin embargo, las jugadoras locales estuvieron a punto de tirar por la borda todo el trabajo, incluido el de Castro. Carla Fernández, con dos triples consecutivos puso hasta dieciséis puntos de diferencia (70-54). La defensa, además, funcionaba tan bien que parecía que los tres minutos finales serían de la basura. Nada más lejos de la realidad. Desapareció el Arxil y buscó el milagro Green desde el perímetro, nuevamente acertada. Los escasos tiros libres acertados fueron una bombona de oxígeno para mantener un triunfo merecido, trabajado, e incomprensiblemente sufrido en los compases finales.


«Fue una lección de defensa y estuvimos muy acertadas por fuera» Una victoria ante lo que debería haber sido un rival directo esta temporada le sirvió a Maite Méndez, entrenadora del Arxil, para reflexionar no solamente sobre el trabajo de sus jugadoras en las últimas semanas, sino también acerca de las dificultades de un curso con final inesperado: «Sufrimos mucho y pasamos una temporada muy dura a todos los niveles, desde lesiones a falta de instalaciones. Nuestro objetivo era estar peleando por esos puestos entre el sexto y el cuarto, pero realmente ahora ya no hay nada que hacer». 
Precisamente, la última víctima de las pupilas de Maite Méndez sí llegaba con opciones de mantenerse en esos puestos de privilegio, y pareció sacar lo mejor de todas, especialmente de una Sara Castro letal. «Es una jugadora explosiva, joven, que comete errores por falta de madurez, pero con muchas posibilidades, y cuando le salen las cosas y está motivada es determinante», afirmó, para destacar, también, el nivel defensivo de las suyas. «La victoria fue muy trabajada y merecida, por el trabajo a nivel defensivo y la presión sobre la base y las dos pívots», añadió. «Fue una verdadera lección de defensa y estuvimos muy acertadas por fuera, algo que no estaba sucediendo», agregó.
«Seguimos escalando puestos; el objetivo es alejarse de zona de descenso y queremos seguir creciendo», advirtió Méndez.


FICHA TÉCNICA73-. Arxil: Fernández (10), Castro (28), Masiá (11), Díaz-Pache (6) y Forster (10). También jugaron Omerbasic, Moreira (2) y López (6).
67-. Azkoitia Azpeitia ISB: Altzaga (7), Iparragirre (8), Green (20), Primm (12) y Effa (8). También jugaron Lizarazu (8) y Lizundia (4).
Árbitros: Álvarez Rodríguez y Abalo Buceta (Comité gallego). Sin eliminadas.
Incidencias: Pabellón del Centro Galego de Tecnificación Deportiva. 50 espectadores.