El conjunto pontevedrés consiguió la permanencia al sumar su octava victoria de la temporada ante un ADBA que desciende después de 19 temporadas en la categoría de plata.

El Arxil selló de forma matemática su permanencia en la segunda categoría del baloncesto español al derrotar, con comodidad, al colista, el ADBA, al que dejó sentenciado al descenso de categoría. El cuadro pontevedrés dejó el encuentro muy encarrilado y casi visto para sentencia tras un excepcional primer cuarto, con unos porcentajes de anotación altísimos. Además, fue efectivo en los robos en la transición, exhibió una gran defensa y fue dominador en los tableros (8-30). Esto permitió dejarse llevar y hacer la goma durante el resto del encuentro, pero siempre por encima de los veinte puntos de distancia, a excepción de un desastroso último cuarto que permitió que la ventaja final fuese de 18 puntos (40-58).

Arrancó el conjunto visitante con un parcial de salida de 0-7, propiciado por dos recuperaciones y un triple de Forster. Las pupilas de Maite Méndez mostraron las ideas muy claras en ataque y una gran intensidad defensiva. Esto se reflejó en el marcador, ya que, al ecuador del primer cuarto la renta superó los diez puntos (4-15). Otra gran jugada en ataque, finalizada con canasta debajo del aro de Díaz-Pache, obligó al técnico local, Sergio Cubeiro, a parar el encuentro (4-17). La distancia en el marcador no hizo otra cosa que subir exponencialmente tras el tiempo muerto anfitrión. Un nuevo parcial de 0-8, con dos triples, provocó que la diferencia fuese ya de veinte puntos (4-25). Además, el Arxil encontró, durante la mayor parte del encuentro, una superioridad en los tableros, con muchas segundas oportunidades. Estos primeros diez minutos dejaron el encuentro prácticamente decidido a favor del conjunto pontevedrés (8-30).

El segundo cuarto se caracterizó por volver a unos porcentajes de tiro normales en el cuadro visitante, lo que provocó que la tónica de este periodo fuese la igualdad y el intercambio de canastas entre ambos conjuntos. El equipo local abusó de balones al poste para Artemis Barbosa. Sin embargo, las pupilas de Maite Méndez defendieron de gran manera estos aclarados y en ataque fueron solventes para mantener la ventaja al descanso (20-43).

FUENTE: DIARIO DE PONTEVEDRA