El equipo vuelve a caer ante un duro Ibaizábal tras un mal primer cuarto en el que no estuvo acertado de cara al aro ▶ Los fallos desde la línea de tiros libres impidieron luchar por el partido

Regusto amargo el que le dejó al Arxil el desplazamiento al País Vasco, ya que volvió a hincar la rodilla ante el GDKO Ibaizábalpor diez puntos puntos de ventaja, tal como había sucedido dos semanas atrás, por 54-44.

El primer cuarto fue un monólogo del club local, que atropelló a un Arxil al que se le sumó la falta de puntería. El choque comenzó de cara para el cuadro local con un triple de Molina que empezó a poner cuesta arriba el partido para las de Maite Méndez. El conjunto pontevedrés lo intentó, pero el acierto a canasta se atragantó más de lo debido. En el minuto cinco,Forster inauguró la anotación visitante con dos tiros libres. Pero el Ibaizábal, no contento con la diferencia de resultado, sacó matrícula de honor en robo de balones, lo que incomodó demasiado al Arxil para poder volver el encuentro. A falta de un minuto para el final, Moreira anotó dos libres y Cotano, sobre la bocina, hizo lo propio antes del segundo cuarto (24-6).

El Arxil tomó aire para regresar a la pista y seguir el mismo esquema. Sara Castro se convirtió en el talismán del conjunto preparado por Maite Méndez, lo que provocó que el bloque visitante recortase distancias. Las jugadoras locales empezaron a perder su sitio a medida que el equipo de la Boa Vila se ordenaba sobre la pista y se adelantaba a las acciones de las rivales, lo que fue clave para empezar a recortar distancias.

Tras el descanso, el equipo pontevedrés metió una marcha más cerró su defensa y dificultó la estrategia local. Fue a partir de este punto cuando el Arxil comenzó a hacer fluir su juego

Forster no terminó de encontrarse durante la tarde de ayer y falló bajo el aro y dejó balones a placer para las rivales. Fue el momento en el que las jugadoras visitantes tuvieron la oportunidad de remontar, pero los fallos desde el 4,60 castigaron al cuadro pontevedrés.

Con el marcador más cerca que nunca, el Arxil echó el resto en los últimos diez minutos. El choque conservó los nueve puntos de diferencia durante todo el período y la intensidad crecía a medida que pasaban los minutos, pero el Ibaizabal apretó los dientes para no dejar escapar su victoria a pesar de que los compases finales fueron de dominio del equipo entrenado por Maite Méndez, que con la derrota se coloca cuarto por la cola. 

Maite Méndez: «El primer cuarto nos condicionó»


La entrenadora del equipo pontevedrés, se lamentó ante la falta de acierto de sus jugadoras. «El primer cuarto nos condiciona mucho, sobre todo en el tema ofensivo, con seis puntos, pero también en el defensivo. Creo que salimos demasiado permisivas con la defensa y en cambio ellas salieron a trabar el juego continuamente», recalcó Maite.

Ante el mal comienzo, aplaudió la labor de sus jugadoras con el devenir del encuentro: «Fuimos capaces de recomponernos, el segundo cuarto fue más igualado y a partir del descanso dimos un zarpazo importante en cuanto a anotación, con una buena defensa. De hecho, ellas solo pudieron jugar en la línea exterior, pero nos volvieron a recuperar el trabajo en el último cuarto». Aun así, sacó el lado positivo, como el debut de Samra Omerbasic: «Es una jugadora potente en el trabajo defensivo, y lo importante es que haga crecer al equipo» sentenció.