El pasado lunes de semana santa nos desplazábamos hasta Alcalá de Henares para disputar el torneo organizado por el club local en categoría júnior una comitiva de 11 jugadoras, seis del propio júnior: María, Mara, Claudia R, Nuria, Marta y Mar; 3 tres jugadoras del cadete A: Laura, Lucía y Míriam y dos jugadoras del cadete B: Carmen y Julia.

Con tan sólo un entrenamiento conjunto a las espaldas la sinergia entre las jugadoras tanto dentro como fuera de la pista comenzaría a aparecer a medida que pasaba el torneo y los minutos de juego. Por delante tendríamos cuatro partidos. En el primero de ellos, contra Ciudad de Móstoles se notó esa falta de sintonía entre las jugadoras de una y otra categoría, pero poniendo en serias dificultades a un conjunto madrileño que se mantenía en la contienda a base de acierto exterior y de continuas situaciones de 2×1, anotando por tanto de 3 en 3 de manera recurrente. Nosotras nos mostramos en ciertas fases de partido muy desafortunadas de cara el aro, resultando el luminoso en un 54-43 a favor de Móstoles.

Al día siguiente jornada matutina contra Baloncesto Alcalá “blanco”, en donde paradójicamente a pesar de conseguir la victoria, nuestro juego solamente conseguía acercarse a las pretensiones en ritmo e intensidad que lo han de caracterizar en cortos tramos de tiempo, dando demasiada vida a un rival capaz de castigar de manera continua nuestros “despistes”.

Por la tarde nos tocaría jugar las semifinales ante Baloncesto Alcalá “azul”, el a priori favorito para llevarse el torneo. Fue en este encuentro donde por fin desplegamos todas nuestras armas para hacer frente a un equipo claramente superior en lo físico pero al cual conseguimos plantarle cara gracias al rigor e intensidad defensivas y a la fluidez en ataque encontrando continuamente situaciones de tiros de alto porcentaje, no llevándonos el tanteo al descanso por la falta de acierto en algunas acciones. Tras el descanso, el rival consigue una importante renta a base de acierto exterior, pero continuamos remando contracorriente para pelear el partido hasta el final cosechando una derrota (59-47) que no fue tan derrota debido a las buenísimas sensaciones que mostramos en nuestro juego.

En la mañana del miércoles lucharíamos por el tercer puesto contra Salesianos Guadalajara en un partido en el que tuvimos que sobreponernos a un muy mejorable primer cuarto, consiguiendo remontar a un equipo una vez más superior físicamente. Con 2 puntos a favor, el rival nos consigue empatar con un lanzamiento en tercera opción para llevar el partido a la prórroga en donde a pesar nuestra falta de rotaciones por molestias físicas y faltas nos mostramos superiores en el primer tramo de la misma, pero un importante parcial a favor con dos triples incluidos de nuestras rivales no pudimos acceder al pódium (68-75).

Gran imagen del equipo dentro y fuera de la pista durante todo el torneo, en donde muchas de las jugadoras tuvieron que acoplarse a sus compañeras y a su entrenador para la ocasión sobre la marcha, suponiendo esto un reto a mayores y demostrando a partir de las semis una buena sinergia entre el equipo.