Fueron 7 días intensos de 9 h a 14 h los primeros cinco días y los dos últimos fueron las 24 h con dormida incluida en la casa rural Lagocheiras de la comunidad de montes Santo Tomé en Marín, juegos por las islas de las esculturas y sobre todo al servicio de deportes del concello de Pontevedra, el colegio de infantil y primaria Vidal Portela y la Universidad de Vigo para que pudiéramos realizar este campus.
No me quiero olvidar de las empresas que colaboraron con el club baloncesto Arxil, Supermercados Froiz, Yogures Larsa, Cambalache, Frutas Moncho, panadería Acuña y otros colaboradores que han puesto su granito de arena y que prefieren quedarse en el anonimato.
Las 70 niñas que participaron en él hicieron baloncesto, socializaron y realizaron diversos talleres en los que destacaron orientación en las islas de las esculturas y sobre todo los talleres de cocina y plantaron árboles en los montes de Santo Tomé de Marín dejando su huella en la historia.